
“Las organizaciones de la sociedad civil han comprendido que, en el contexto actual, la inclusión educativa va mucho más allá de la matrícula; se trata de garantizar las condiciones mínimas de dignidad para que el aprendizaje sea posible (…) La reconstrucción de Venezuela no empezará en una oficina gubernamental; está ocurriendo ahora mismo en cada escuela donde una ONG entrega un plato de comida y en cada empresa que beca a un técnico”.
Son palabras de la presidenta del Grupo Social Cesap, Diana Vegas, durante su participación en el evento “Consulta a la Sociedad Civil sobre la estrategia Global Gateway en Venezuela”, que se celebró en Caracas este 25 de marzo y congregó a organizaciones de la sociedad civil con expertos de la Unión Europea.
Global Gateway es la nueva estrategia de cooperación de la UE, y según puede leerse en su página web, su objetivo es:
Lograr un impacto transformador en los sectores digital, climático y de la energía, del transporte, la salud, la educación y la investigación. Se centra en inversiones inteligentes en infraestructuras de calidad, en el respeto de las normas sociales y medioambientales más estrictas y en consonancia con los valores de la UE: Estado de derecho, derechos humanos y normas y estándares internacionales”.
En Caracas, participaron en el evento Pierre-Henri Helleputte, Jefe de Cooperación de la Delegación de la Unión Europea en Venezuela, quien presentó las líneas de la estrategia Global Gateway en América Latina; Luisa Rodríguez Táriba, presidenta de la Red A.C. Sinergia; José Gregorio Aldana, consultor en estrategias digitales; Luis Coussen, presidente de Fedeuropa, la cámara de empresas europeas en Venezuela; y Alejandro Luy, presidente de la ONG Terra Viva, además de Diana Vegas.
Diana Vegas: El futuro se decide en los pupitres
En su exposición, titulada “La Educación en Venezuela, un compromiso compartido”, Vegas hizo un análisis de la educación venezolana y cómo la misma requiere una estrategia compartida entre todos los actores de la sociedad (Estado, organizaciones de la sociedad civil, empresas y familias) para salir del momento actual, “su hora más compleja”, como comenzó diciendo en su exposición.
“Un aula vacía hoy no es solo un indicador estadístico; es una fractura en el tejido social que tardará generaciones en sanar”, afirmó la presidenta del Grupo Social Cesap, quien agregó que la educación venezolana ha dejado de cumplir con su rol de ascenso social.
“Existe un divorcio entre lo que se enseña y las necesidades de un país que requiere reconstruirse. No basta con transmitir conocimientos teóricos; necesitamos un currículo que fomente el pensamiento crítico y habilidades prácticas para la resolución de problemas locales”, señaló, agregando que “una educación desconectada de la realidad productiva y ciudadana debilita la capacidad de los jóvenes para participar activamente en la vida democrática y económica del país”.
La escuela como escudo
En su intervención, Diana Vegas también defendió la idea de la escuela como centro de la vida comunitaria y ente de protección: “la inclusión educativa va mucho más allá de la matrícula; se trata de garantizar las condiciones mínimas de dignidad para que el aprendizaje sea posible”, señaló.
En este sentido, garantizar la alimentación en los planteles (como medio para evitar la deserción y con cogestión comunitaria), programas de nivelación para los niños y adolescentes en situación de movilidad; y recuperar el concepto de la escuela como lugar seguro, son claves.
Además, señaló que la ayuda europea podría tener alto impacto por su reforzamiento del principio de Localización, el impulso a los oficios y el cierre de la brecha digital:
“La reconstrucción de Venezuela no empezará en una oficina gubernamental; está ocurriendo ahora mismo en cada escuela donde una ONG entrega un plato de comida y en cada empresa que beca a un técnico».
Sobre el Grupo Social Cesap
A lo largo de 51 años, el Grupo Social Cesap ha promovido el fortalecimiento del tejido social y productivo y la resiliencia en comunidades vulnerables, a través de sus programas de Formación, Empoderamiento y Protección, con énfasis en las mujeres y los más jóvenes. Con su metodología de Acción-Reflexión-Acción tiene presencia en los 24 estados del país a través de su red de 12 organizaciones asociadas. Creemos firmemente en lo que predicamos como eslogan corporativo:
“Juntos cambiamos vidas para construir futuros”