Las Organizaciones de la sociedad civil ven con preocupación el cese temporal de las operaciones diplomáticas de la Embajada de Canadá en Venezuela, porque el país estaría perdiendo un aliado para el fortalecimiento del tejido social de la nación, así como un referente para el fomento de las iniciativas que conllevan a garantizar la protección de los derechos humanos en el país.

En un comunicado oficial, la ministra canadiense de Exteriores, Chrystia Freeland, explicó que la medida entró en vigor de “forma inmediata” e informó que revisará el estatus de los diplomáticos enviados por el Estado nacional.

Otro tema preocupante para las ONGs venezolanas es la incertidumbre ante la continuidad del Premio de Derechos Humanos, que hasta este año venía otorgando la Embajada canadiense.

Este premio, instituido en 2009, tiene como objetivo reconocer la labor de defensa de derechos humanos y el profesionalismo demostrado por las personas y organizaciones venezolanas que sirven como defensoras de derechos humanos en el país.

Es de resaltar que el Premio de Derechos Humanos,  que se otorga solamente en nuestro país, tiene  diez años ininterrumpidos,  reconociendo el trabajo incansable de muchos venezolanos y organizaciones en pro de la libertad, la democracia y los derechos humanos.

Muchas organizaciones de la sociedad civil han participado en  este premio,  que permitió dar continuidad a sus programas y proyectos, como es el  caso de la organización no gubernamental Prepara Familia, que recibió este premio, en su décima edición, por su decidido trabajo para visibilizar las condiciones, necesidades y defender los derechos, desde hace más de 10 años, de los niños, niñas y adolescentes pacientes, y familiares del Hospital J.M de los Ríos.

Es relevante contar en este momento con instituciones comprometidas con estos elementos fundamentales. Esperamos por el bien de la República que este impase diplomático sea resuelto a la brevedad

 

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